lunes, 19 de septiembre de 2011




Yimmy queridillo ;B soy Lore xD y estas son las portadas que mas me gustaron :$ me gusta muchísimo tu historia!!! Actualiza mas seguido ¬ ¬ y no me creo una cuenta por que soy malisima para escribir, por eso no la creo, si no te aseguraria que me crearia de inmediato una xD lo mio es mas diseñar, aunque no se si enrealidad sea buena.

espero que te hayan gustado!!! 
Chaito!! muchos besos de parte de mi y Pao!!
Bye!!
Atte: Lore

jueves, 15 de septiembre de 2011

te siento

A pasado… me da igual lo que haya pasado, el punto es que estoy harta, HARTA, de no poder ver, todas las cosas como los arboles, el cielo y todo lo que nunca le tome importancia y ahora añoro apreciar, las hojas verdes, esas hojas de inmensas tonalidades de verde que al llegar otoño cambiaran de color a rojo, después amarillo hasta llegar a café, café claro, café como el cabello de Annie y el cielo azul, como los ojos de Alex… hace tanto que no lo veo…
-Oh, Eva- escuche que gritaban desde el otro lado de la puerta, a tientas llegue a la puerta y abrí- hola hermosa ¿como estas? – Era Mike, esa tonadita de voz era inconfundible. Escucho cuchicheos, no sé bien quién es y antes de preguntar quién es, alguien responde.
-Ho- Hola Eva, soy yo, James… me preguntaba… -cuando lo escuche hablar sentía una clama enorme, creo, creo saber que esta sonriendo nervioso.
-¿Estas sonriendo?- lo interrumpí. De pronto sentí que estaba sorprendido- acaso ahora ¿estás sorprendido? – creo que me veía bastante emocionada y a la vez nerviosa porque escuche que Mike tartamudeaba algo, algo así como “¿pero qué demonios?”.
- s, si ¿Cómo lo supiste? – Se escuchaba un poco exaltado, tratando de disimular lo nervioso que estaba- ¿acaso me vez?
-no, simplemente lo sentí, no sé cómo explicarlo, pero te sentí – Mike comenzó a reír frenético, gritándole a mi mama que viniera, que necesitaba que ver esto… pero, ¿Qué es exactamente “esto”?
Estuve unas cuantas horas adivinando que gesto ponía James y en todos y cada uno de los gestos que ponía los sacaba correctos; estaba emocionada, realmente emocionada, tal vez no podía ver, pero podía sentir a James, quería sentir a James, eso era lo más grandioso que me pasaba desde Alex… Olvidemos esa parte… eso era lo más grandioso que me había pasado desde toda la vida.
POV Alex
Listo, ya me prepare mentalmente, iré a la casa de Eva, la extraño y aunque no la amo, quiero verla y disfrutar de sus hermosos ojos profundos y llenos de vida, porque a pesar del accidente, a Eva nunca se le borrará la vida y la luz de su hermosa mirada vacía. Estoy listo para entrar al antiguo carro color rojo pasión, con cual Eva salió disparada, el auto que quedo con solo unas cuantas abolladuras y raspones que en unas semanas se podrían arreglar, pero las abolladuras y raspones de Eva nunca, nunca se podrían arreglar ni con el mejor medico del mundo.
Llegue a la casa de Eva demasiado nervioso, no sabía cómo reaccionarían los padres de Eva, no solo los padres, si no ella. Toque el timbre, espere poco tiempo y abrieron, era Mike, estaba llorando, pero n estaba triste, más bien lloraba de felicidad.
-¿Qué pasa hermano? ¿Que tiene Eva? ¿Le paso algo? – el solo negó con la cabeza.
-Eva ve… bueno no ve, siente, pero solo los gestos de James, lo demás no lo logra sentir – me quede plasmado, ¿Cómo que sentía los gestos de James?
Subí los escalones de dos en dos, llegue al cuarto de Eva, toque y su mama me abrió la puerta.
-emm… - me vio con una mirada amenazante, vi hacia abajo- pasa rápido – se escuchaba emocionada, me dejo pasar y e tomo del brazo- te perdono – mi rostro se ilumino, me había perdonado su madre, ahora faltaba el perdón de Eva y el perdón de mi corazón.
Estaban todos sus amigos mas íntimos (que también eran míos), Mike, Lia, James, Annie y familiares. Fui hacia Eva tome su mano.
-Hola pequeña – al momento quito s mano de mi bastante alterada, se calmo y sonrió.
-Hola Alex… ¿Qué haces aquí?
- eso es personal pequeña, ahora quiero ver tu hallazgo, muéstramelo – voltee a ver a James – ven hermano, quiero ver esto yo mismo.
Era sorprendente, en ningún gesto erraba, todos eran correctos, en verdad sorprendía, era un milagro. Eva estaba muy concentrada y James tenía una mirada triunfal y a la vez tierna, algo así como paternal, Eva desvió la mirada del suelo, James se sorprendió y Eva se puso como a buscar a alguien.
-Alex… Alex – alzaba los brazos y veía hacia donde se encontraba un buro blanco con una lamparita lila y un libro, supongo que su madre le leía el libro. Me acerque a ella, tome su rostro y lo dirigí hacia mi dirección- quiero ver tus gestos – asentí, aunque sabía que no me veía, lo hice por inercia.


lunes, 5 de septiembre de 2011

un momento feliz

“Eran las 6:30 y Caleb no llegaba. Decidí que no vendría así que fui a bañarme, abrí la regadera y puse el agua como a mí me gusta, fría. Estaba en medio me mi baño espumoso con mi champú para el cabello, cuando alguien alto y medio escuálido abría la puerta.
-Oh, oh… ¡Caleb! ¡Tu noviecita esta aquí!  - se escuchaban risitas- ¡y por dios que cuerpo! – ¿cómo veía mi cuerpo?... oh mierda la cortina es translucida. Me cubrí de inmediato y el comenzó a reír con más fuerza – no te preocupes monita tu nunca me gustaras, no me gustan las ñoñas, matadas como tú.
-¡entonces vete de mi casa! – tome un jabón y se lo avente, ¿Dónde mierdas esta Caleb?-  ¡Toma! –tome una esponja y se la avente- ¡Toma! –El solamente reía y hacia que cada vez me enojara más.
-¡cálmate! – Le avente un bote de acondicionador-  ¡YA! Maldita sea, duele –comencé a reírme como loca.
Llego Caleb con una toalla… ya sé por qué tardaba tanto, pero aun así fui muy divertido. Me puse la toalla los lleve a la sala y fui a vestirme, me puse un vestido amarillo a cuadros con un cinto azul y unos tacones negros.

 Baje hacia la sala, era una escena algo extraña. Caleb estaba sentado con los pies en la mesita, mientras que Lucían estaba hecho bolita con la cabeza en las piernas de Caleb. Me comencé a reír para mí misma, tome el celular del bolsillo del vestido y les tome una foto, no sé cómo lo notaron, pero en unos pocos segundos ya estaban persiguiéndome.
-Danos esa foto monita… - dijo Lucían que venía detrás de mí a toda velocidad.
-¡Nunca!, ¡esto se irá a internet para generaciones futuras! –voltee a ver hacia atrás y Lucían ya no estaba corriendo, en vez de correr estaba quieto con una sonrisa picara-  que pasa aguafiestas… espera un segundo, ¿y Caleb?- de repente sentí unos brazos que me rodeaban.
-Vamos Lucían, quítale el celular –empecé a jalonear. Llego Lucían y empezó a jalonear el celular, hasta que me gano en fuerza y me lo logro quitar.
-no, no, no, no, no, no, ¡espera! No la elimines, juro que no la subiré a internet, solo la conservare en mi celular.
-¿Segura? – dijo Caleb con los ojos entrecerrados en modo de duda.
-Si si, lo prometo –me levante camine hacia Lucían para tomar mi celular pero él lo alzo –he, dámelo – me estire- por favor dámelo.
-No  -canto ese no – primero… dame un beso – hizo una trompa.
-no, qué asco – salí corriendo pero Caleb me acorralo y me tomo por los brazos.
-Vamos Lucían, dale un besito, porque después de ti sigo yo- el también hizo una trompa.
-no no, me rindo, ¡ya! – cerré los ojos y sentí muchos besitos por toda mi cara menos en mis labios.
-Bien, ya quedaste infectada con gérmenes de niño, ya puedes ser nuestra amiga – me empecé a reír y acto seguido ellos también.
-bien ya hay que estudiar- dije entre risas. Tome 2 cuadernos que estaban, en una repisa, preparados desde antes de que llagaran Caleb y Lucían.”


domingo, 4 de septiembre de 2011

tal vez


Estaba en el cine, cuando me llego un mensaje de voz. Abrí el buzón y al segundo ya estaba en reproducción el mensaje.
“nos vemos en el parque nacional a las 4, emm… soy Alex”
Eran las 3:40 p.m.… que mierda voy a llegar tarde. Me despedí de las chicas y salí corriendo de la sala, uno de los jóvenes que trabajan hay me grito que no corriera, pero por alguna razón hizo que me dieran ganas de correr más. Llegue al estacionamiento, presione el botón de la alarma y me guie por el sonido hasta llegar al Auto.
Al llegar al parque eran como las 4:20, fui a la cafetería que había hay. Hay estaba Alex, con su cabello negro alborotado, sus ojos verdes fijos al americano que estaba en la mesa justo debajo de el. Me senté en frente de el deje mi bolsa de compras color arena  en el suelo alado mío, llego la mesera le pedí un capuchino venti de vainilla frio. Me dedico una mirada, lentamente volvió a ver du café y rápidamente me volvió a verme totalmente sorprendido.
-y ahora tu ¿Por qué vistes de negro? – dio un lago sorbo a su café.
-Por… lo que le paso a Eva. Es muy triste.
-claro  -comenzó a reír histéricamente y después de pocos segundos otra vez estaba serio -  ¿no odiabas a Eva?
-si la odio pero creo que lo que le paso fue enserio triste y penoso…  -bajo la mirada- ¿para que querías verme?
-Quería. Quería pedirte perdón  -¿Qué perdón?- porque desde hace dos años todo lo que he hecho ha sido con el propósito de vengarme de lo que me hiciste.
-¿¡QUE!? ¡¡TE QUERIAS VENGAR SOLO POR QUE ME BURLE DE TI!! ¿ACASO ERES IMBECIL? –Asintió y trate de calmarme- bien… disculpa Alex.
-¿Qué? ¿Por qué disculpa?
-Porque… porque desde siempre te eh amado desde antes de que te dijera que no y me burlara de ti.
-Pero entonces ¿Por qué?
Le conté todo lo de mi raro concepto de la popularidad, mejor dicho de mi trauma.
-emm… no entiendo  - me miro a los ojos- ¿me sigues amando?
-¡Por supuesto! – Susurre y agache mi cabeza- Por supuesto que sí.                                                           
Se quedo silencioso como nos 3 minutos y Alex rompió el silencio.
-Yo también te amo – tomo mi barbilla y me miro a los ojos- tal vez, tal vez por eso me quería vengar, por el dolor que me causaste.
-si tal vez por eso – tome mi bolso y mi bolsa de compras- me tengo que ir disculpa.


sábado, 3 de septiembre de 2011

que sentiste?


“La escuela había terminado, todo fue tan monótono, sin Madison, el único que había estado conmigo en esta nueva preparatoria era Sebastián. Escuche a Sebas que me gritaba, pero tenía demasiada prisa, aparte de que Caleb iría a mi casa le tenía que contar a Madi lo de esta mañana… Wow ahora que me doy cuenta, siempre ha estado conmigo Sebas, no importa lo que pase, siempre pero siempre ha estado conmigo.
Llegue a mi casa a toda prisa para llamar a Madi y contarle todo antes de que llagara Caleb, sonaron 3 tonos y contesto Madi.
-Alo…
-¡¡HOLA AMIGA!!
-¡¡AHH… EMMA!! ¿Cómo estás? ¿Cómo te va en la nueva prepa? ¿Es cierto que Basti está ahí?
-Estoy bien, pero te extraño, me esta yendo bien y si Sebas está en la prepa conmigo   -escuche un grito y mucha risitas de parte de Madi.
-Seguro que ya ni te has de acordar de mí  -sonó triste.
-¿Acaso estás loca? Te extraño como no tienes idea… -escuche que tocaron-  Oye babosa hermosa, me tengo que ir al rato te cuento de lo que me paso esta mañana… ¡estuvo de locos!
-¿Qué paso? Dime que paso…  -colgué.
Pensé que Caleb llegaría más tarde apenas eran las 2:43 todavía faltaba buen rato. Abrí la puerta… no era Caleb, era Sebastián.
-Dios mío, que corres… como vil… pantera –estaba jadeando del cansancio, ¿apoco era tan largo el camino?
-Disculpa, pasa por favor  -entro a la casa y se sentó, le di un vaso de agua y se la tomo toda sin dejar ni una sola gota- ¿Qué pasa?
-Ah sí, claro es que siempre me haces lo mismo –como había mucho sol cerré las cortinas, pero no prendí la luz- Te hablo y escapas… acaso, ¿me odias?
-No no. No te odio, solo que tengo que hacer cosas y Madi dice que te sigo gustando, pero no lo sé y espero que no porque yo, yo no te amo, ¿Acaso me sigues amando? -sentí que me abrazo- ¿Cómo te sentiste cuando cortamos? 
-Nada… yo no sentí nada – nos quedamos un momento callados.
-Me haces sentir mal –lo abrase con más fuerza- haces que me sienta mal conmigo misma.
-Cierto  -me soltó su mirada parecía perdida- no debí venir.
-Sí, creo que tienes razón – abrí la puerta- vete por favor.
-Claro  - salió cabizbajo.
Cerré la puerta. Agh, creo que no debí de haberlo corrido, pero parecía que me hacía sentir mal a propósito y eso yo no lo tolero.”


viernes, 2 de septiembre de 2011

Ya no mas




 Había terminado la carta y Eva me dijo que se la diera a Alex así que ya iba para la casa de Alex cuando escuche a su mama hablar, me escondí en un pasillo para escuchar mejor.
-Si Joseph la niña esta ciega, yo tampoco lo puedo creer pero si   -se notaba que estaba llorando.
-Mierda Carmen, ¿Cómo la pudiste dejar con ese muchacho?
-¡¡YO QUE HIBA A SABER!! No la estoy persiguiendo, tengo vida y ella también.
-Arg…  ¿Qué te dijo el médico? ¿Cómo te lo dijo exactamente?
-Solamente me dijo que se había quedado ciega porque le dio como un ataque de estrés y dolor y su cerebro lo trato de reprimir, pero al caer se pego en la cabeza y con el estrés acumulado y el golpee hizo un no sé qué y quedo… c, i, ciega  - estallo en llanto, eche un vistazo y la mama de Eva estaba firmemente abrazada del papa de Eva.
Salí corriendo, para llagar al estacionamiento. Fui hasta mi auto y salí en marcha para la casa de Alex. Al llegar a su casa, note que no tria la carta, me puse como loca a buscar, por fin la encontré, y me dispuse a bajar.
La casa era inmensa, realmente inmensa, fácil tenía como 10 cuartos de visitas, la casa era blanca con toques cafés y tenía una pinta muy colonial. Toque y a los pocos segundos abrió Alex.
Wow si que se veía mal, decaído, con unas ojeras que resaltarían donde quiera, su barba y bigote se veía que hacía por lo menos semanas que no se la afeitaba.
-Alex… emm… Hola  -hice una sonrisa forzada para animar las cosas, pero creo que no funciono para nada.
-emm… ¿Qué quieres?, no tengo humor para nada – su mirada dejaba mucho que desear.
-solo vengo a entregarte esto –saque la carta- es de Eva, yo lo escribí por que tu sabes… en fin, todo lo que dice hay me lo dijo Eva.
-Dame, dame, dame- le entregue la carta- Gracias Annie no se que hubiera hecho si no hubieras llegado hoy… seguramente suicidarme o algo así.
-ni se te ocurra siquiera pensarlo –el sonrió desganado.
-disculpa, no lo dije antes, pasa por favor.
-no, no gracias, te dejo solo con la carta, ¡ni se te ocurra suicidarte!  -sonrió.
-Claro, claro adiós.
Pov Alex
Me tire en el sofá, y tome la carta y me dispuse a leer. Todo era tan, tan cierto, tan lindo y triste. Me sentí mal internamente, llore… si llore y la verdad me da igual lo que piensen los demás. No tenia caso seguir vengándome, tantos años de remordimiento, tantos años donde según yo hería a Emily, al final solo deje ciega a Eva. Amaba a Eva pero la venganza me cegó, la maldita venganza… ya se, y mejor hablare con Emily le diré todo, tal vez me acueste con ella, se enamore de mí y yo al final la deje plantada… no espera Alex céntrate en hablar con ella solamente.
Llame a James y le pregunte el numero de Emily, el me lo dio y pregunto sobre el estado de Eva, le dije que no sabía con exactitud ya que ella me pidió que nunca fuera a verla. Llame a Emily pero no contesto, así que decidí dejarle un mensaje de voz:
“nos vemos en el parque nacional a las 4, emm… soy Alex”


El dia


Salí de un bar de mala muerte, negro, lleno de grafitis y con un letrero enorme de neón color rojo que decía “Ladies Bar”, estaba  tomada y creo que también drogada, no sé bien. Iba pensando, mejor dicho recordando lo que alguna vez fue para mí el mejor día de mi vida, cuando todavía no sabía ni como sabia el alcohol.
“Era primer día de clases y yo era nueva en la preparatoria, así que no sabía bien en donde estaban las paradas de autobuses. Vi un atajo (según yo) que me llevaría a la parada, quien diría que hay comenzaría todo ¿no?... en fin recuerdo con exactitud cómo era ese callejón, era enorme pareciera mas calle, a pesar de que el día estaba de lo mas soleado estaba oscuro como si fuera de noche. Entre sin pensarlo mucho, pero no se que pise y me caí, di una maro meta, y me manche toda.
-ja, ja, ja, te manchaste, te manchaste, te vi, te vimos… - de la nada, un chico salió de las sombras. Me ayudo a levantarme y enseguida salí corriendo, no fue por mucho tiempo ya que no había salida.
-¿Que...que quieres de mi? -pregunte pegada a la pared.

-Lo único que un hombre puede pedir de una mujer tan hermosa como tú… un beso- sonrió con ironía.

-Ya Lucían, déjala. No hagas caso de lo que dice mi amigo, venimos contigo para que me des tutoría   -Otro chico salió también de las sombras y aparto al chico… Lucían.

-emm… Disculpa pero desde hace tiempo yo ya no doy tutorías  - esquive a Lucían y me fui lo más tranquila posible.

-Caleb, di algo no dejes que se vaya  -escuche que susurro Lucían, Caleb… lindo nombre, creo que es Alemán.
Sentí que me tocaban el brazo, y enseguida voltee, era Caleb.
-Por favor, dame tutorías  - creo que escuche que Lucían dijo, algo así como “Estúpida” pero nunca le pregunte.
-Bien, bien, mañana, en mi casa a las 6 p.m. empunto ni un minuto más, ni un minuto menos  -Le di mi dirección, me agradeció y se fue.
- Adiós muñeca   - Dijo Lucían divertido. Mierda, le pude haber pedido dirección, creo que aun le puedo gritar.
-¡¡DISCULPEN!!   - Caleb volteo.
- ¿Mande?
-Me podrían, ¿decir dónde está la escuela P.A.T.?   –me puse roa como tomate la verdad no sé por qué, pero me dio mucha pena.
-Si claro, tomas la °°°° y te metes por la °°°°° hasta llegar a °°°°° y hay esperas al camión que te llevara directo a P. A. T.  – agradecí y me fui corriendo, se me hacia tardísimo”