domingo, 28 de agosto de 2011

la chica del cafe


Hoy regresaría a ese instituto, extrañaba muchísimo a mis amigos, la verdad era lo único que extrañaba.
Me levante con mucho esfuerzo, y me metí a bañar así dure una media hora para poder despertarme del todo, me peine y me vestí, baje las escaleras me dirigí a la cocina y tome una manzana y me senté en una de las sillas de la barra. Me termine la manzana y vi el reloj todavía quedaba una hora para que entrara al colegio, todavía podía ir al café que está a 3 cuadras.
En el camino me la pase pensando, preguntándome si habría cambiado el instituto, si cambiaron de profesores o seguían los mismos, cuantos de mis compañeros ya no estaban, si los reconocería, cuanto habían cambiado Lía y Mike. Abrí la puerta y como seguía pensando del nuevo instituto le di un portazo a una chica, se cayó y enseguida me agache.
-¿Te paso algo? ¿te duele algo?
-No te preocupes no tengo nada    -sonrió-    solo se mas cuidadoso.
La mire de arriba abajo para ver si tenía algo, algún raspón, o algún golpe y efectivamente le estaba comenzando a sangrar la nariz. La levante por que todavía seguía tirada en el suelo y pedí que me trajeran papel para dárselo.
-Enserio disculpa… sabes que de modo de compensación te llevo a tu instituto ¿en cuál esas?        - dije mientras ella se limpiaba la sangre.
-No te molestes, enserio no me paso nada y además mi instituto esta cerca   -logre notar que se puso un roja, pero hice como si no la viera.
-No me interesa te llevare en modo de compensación.
Me vio un ratito y solo asintió, la verdad es que era muy hermosa y se veía agradable, me daba un sentimiento de confianza, pero no me iban a engañar como hace 2 años.
-Excelente     - la verdad me emocione-     ven acompáñame.
Caminamos hacia mi casa, todo el camino estuvo callada y yo solo me aseguraba de que su nariz no siguiera sangrando.
-Listo esta es mi humilde casa     -le sonreí.
-Qué bonita casa.
-Claro claro, pasa  le abrí la puerta y ella paso un poco apenada.
-Espérame aquí, deja sacar el coche.
-Esta bien, aquí espero    - sonrió.
Si que era linda, y vestía bastante bien, traía un pantalón entubado y una blusa negra sin estampado ni nada, y una chaqueta de piel negra con unas botas iguales (de hecho andaba muy parecida a mí) y al hablar de si era bella, ni se diga era hermosísima  sus ojos azules y su cabello rubio perfectamente planchedo . Llegue al coche mi clásico rojo lo prendí y lo saque del garaje, lo estacione en frente de la casa baje y la vi viendo un cuadro.
-Es mi madre      - sonreí-    murió hace años.
-Realmente lo lamento    - se apeno-       pero si que era hermosa.
-Sí que lo era     - me puse a su lado, vi el marco y le susurre-      ya está el carro y se nos hará tarde.
-Cierto que descuidada, andando.
Le abrí la puerta del copiloto para que entrara y una vez adentro rodee el coche y me subí también,  arranque y tome un camino que me indico.
 -Y no te pregunte  ¿Cuál es tu nombre?
-Evangelina  Ruvoshvki      - se quedo pensando-     mejor llámame Eva, y tu ¿Cuál es tu nombre?
-Alex Evans, pero dime como gustes   -sonreí-   por cierto tu nombre es único y hermoso.
-Gracias     - se apeno un poco-    por cierto aquí a la vuelta.
-Wow estudias en el mismo instituto que yo    - dije esto al ver que era el mismo instituto al que me subscribí.
-Genial, hoy hay que sentarnos juntos.
-Me parece genial.
Me estacione  y bajamos. Hoy seguro será un día lindo.


AUTO DE ALEX

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