lunes, 5 de septiembre de 2011

un momento feliz

“Eran las 6:30 y Caleb no llegaba. Decidí que no vendría así que fui a bañarme, abrí la regadera y puse el agua como a mí me gusta, fría. Estaba en medio me mi baño espumoso con mi champú para el cabello, cuando alguien alto y medio escuálido abría la puerta.
-Oh, oh… ¡Caleb! ¡Tu noviecita esta aquí!  - se escuchaban risitas- ¡y por dios que cuerpo! – ¿cómo veía mi cuerpo?... oh mierda la cortina es translucida. Me cubrí de inmediato y el comenzó a reír con más fuerza – no te preocupes monita tu nunca me gustaras, no me gustan las ñoñas, matadas como tú.
-¡entonces vete de mi casa! – tome un jabón y se lo avente, ¿Dónde mierdas esta Caleb?-  ¡Toma! –tome una esponja y se la avente- ¡Toma! –El solamente reía y hacia que cada vez me enojara más.
-¡cálmate! – Le avente un bote de acondicionador-  ¡YA! Maldita sea, duele –comencé a reírme como loca.
Llego Caleb con una toalla… ya sé por qué tardaba tanto, pero aun así fui muy divertido. Me puse la toalla los lleve a la sala y fui a vestirme, me puse un vestido amarillo a cuadros con un cinto azul y unos tacones negros.

 Baje hacia la sala, era una escena algo extraña. Caleb estaba sentado con los pies en la mesita, mientras que Lucían estaba hecho bolita con la cabeza en las piernas de Caleb. Me comencé a reír para mí misma, tome el celular del bolsillo del vestido y les tome una foto, no sé cómo lo notaron, pero en unos pocos segundos ya estaban persiguiéndome.
-Danos esa foto monita… - dijo Lucían que venía detrás de mí a toda velocidad.
-¡Nunca!, ¡esto se irá a internet para generaciones futuras! –voltee a ver hacia atrás y Lucían ya no estaba corriendo, en vez de correr estaba quieto con una sonrisa picara-  que pasa aguafiestas… espera un segundo, ¿y Caleb?- de repente sentí unos brazos que me rodeaban.
-Vamos Lucían, quítale el celular –empecé a jalonear. Llego Lucían y empezó a jalonear el celular, hasta que me gano en fuerza y me lo logro quitar.
-no, no, no, no, no, no, ¡espera! No la elimines, juro que no la subiré a internet, solo la conservare en mi celular.
-¿Segura? – dijo Caleb con los ojos entrecerrados en modo de duda.
-Si si, lo prometo –me levante camine hacia Lucían para tomar mi celular pero él lo alzo –he, dámelo – me estire- por favor dámelo.
-No  -canto ese no – primero… dame un beso – hizo una trompa.
-no, qué asco – salí corriendo pero Caleb me acorralo y me tomo por los brazos.
-Vamos Lucían, dale un besito, porque después de ti sigo yo- el también hizo una trompa.
-no no, me rindo, ¡ya! – cerré los ojos y sentí muchos besitos por toda mi cara menos en mis labios.
-Bien, ya quedaste infectada con gérmenes de niño, ya puedes ser nuestra amiga – me empecé a reír y acto seguido ellos también.
-bien ya hay que estudiar- dije entre risas. Tome 2 cuadernos que estaban, en una repisa, preparados desde antes de que llagaran Caleb y Lucían.”


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