domingo, 4 de septiembre de 2011

tal vez


Estaba en el cine, cuando me llego un mensaje de voz. Abrí el buzón y al segundo ya estaba en reproducción el mensaje.
“nos vemos en el parque nacional a las 4, emm… soy Alex”
Eran las 3:40 p.m.… que mierda voy a llegar tarde. Me despedí de las chicas y salí corriendo de la sala, uno de los jóvenes que trabajan hay me grito que no corriera, pero por alguna razón hizo que me dieran ganas de correr más. Llegue al estacionamiento, presione el botón de la alarma y me guie por el sonido hasta llegar al Auto.
Al llegar al parque eran como las 4:20, fui a la cafetería que había hay. Hay estaba Alex, con su cabello negro alborotado, sus ojos verdes fijos al americano que estaba en la mesa justo debajo de el. Me senté en frente de el deje mi bolsa de compras color arena  en el suelo alado mío, llego la mesera le pedí un capuchino venti de vainilla frio. Me dedico una mirada, lentamente volvió a ver du café y rápidamente me volvió a verme totalmente sorprendido.
-y ahora tu ¿Por qué vistes de negro? – dio un lago sorbo a su café.
-Por… lo que le paso a Eva. Es muy triste.
-claro  -comenzó a reír histéricamente y después de pocos segundos otra vez estaba serio -  ¿no odiabas a Eva?
-si la odio pero creo que lo que le paso fue enserio triste y penoso…  -bajo la mirada- ¿para que querías verme?
-Quería. Quería pedirte perdón  -¿Qué perdón?- porque desde hace dos años todo lo que he hecho ha sido con el propósito de vengarme de lo que me hiciste.
-¿¡QUE!? ¡¡TE QUERIAS VENGAR SOLO POR QUE ME BURLE DE TI!! ¿ACASO ERES IMBECIL? –Asintió y trate de calmarme- bien… disculpa Alex.
-¿Qué? ¿Por qué disculpa?
-Porque… porque desde siempre te eh amado desde antes de que te dijera que no y me burlara de ti.
-Pero entonces ¿Por qué?
Le conté todo lo de mi raro concepto de la popularidad, mejor dicho de mi trauma.
-emm… no entiendo  - me miro a los ojos- ¿me sigues amando?
-¡Por supuesto! – Susurre y agache mi cabeza- Por supuesto que sí.                                                           
Se quedo silencioso como nos 3 minutos y Alex rompió el silencio.
-Yo también te amo – tomo mi barbilla y me miro a los ojos- tal vez, tal vez por eso me quería vengar, por el dolor que me causaste.
-si tal vez por eso – tome mi bolso y mi bolsa de compras- me tengo que ir disculpa.


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